Está establecido, aunque pocas veces se cumple, que hablar de religión y política sólo trae problemas en una reunión en la que sólo se piensa pasarla bien. Ahora cuando las temáticas trascienden el ámbito privado para pasar a lo público, resultan sumamente atrayentes.
En un artículo de Elfinaciero.com de México se habla sobre el enorme éxito que tienen las películas religiosas en la industria hollywoodense. Esto puede que se deba a que el 58 % de los estadounidenses van de forma regular a la Iglesia.
Leí en Clarín un artículo muy interesante, el cual hace una especie de lista en las que se encuentran las remakes más bizarras del cine z. ¿Ejemplos? Star Wars, Star Trek, ET, el Exorcista -versión turca- Superman -versión india y japonesa-.
El autor de la nota se plantea si son producciones hechas en tono humorístico o realmente con seriedad. Yo tampoco puedo responder esto, pero sí decir que basta con mirar algunos de estos videos para que cada quien saque sus propias conclusiones. (Leer más…)
En estos casos, la primera pregunta que surge es: ¿cuánto hay de decisión artística y cuánto de marketing? Lo cierto es que una película italiana que muestra a Jesucristo bebiendo Coca Cola generó una protesta tan fuerte que bloqueó su estreno este fin de Semana Santa, dijeron los creadores de la cinta.
El filme 7 km from Jerusalem cuenta la historia de un ejecutivo de publicidad italiano que se embarca en un examen introspectivo luego de perder su trabajo y matrimonio, volando a Jerusalén, donde se encuentra con Jesús. El ejecutivo entrega a Cristo una lata de Coca Cola y, viendo que Jesús toma la bebida, piensa: “¡Vaya recomendación!”. Aparentemente, Coca Cola no está de acuerdo con la inclusión de la escena.
“La unidad italiana de la multinacional envió una carta legal que obliga a la eliminación de una escena donde Jesús bebe el famoso refresco”, dijeron los productores. Los medios italianos reportaron que la compañía de bebidas sintió que el uso de la marca era inaceptable y que podía darles una mala imagen.
“In golf we trust” es un corto que ganó uno de los premios del último Festival de Cine de Mar del Plata -mejor corto de la sección “Lo que Vendrá”- y varios premios internacionales. Lo raro de su creación, cuentan en el diario argentino Clarín, es que la idea surgió de un chiste. Se le ocurrió hacerlo a Gustavo Kaplan junto a Pablo Mazzeo -uno de los autores, directores, productores y guionistas del corto-.
Otra de las cosas llamativas es que el corto corrió por Internet con la velocidad de los rumores. Y hasta llegó a tener más de 3000 visitas.
El actor Leonardo DiCaprio protagonizaría la película Body of lies. En el filme, el actor le daría vida a un ex-periodista metido a agente de la CIA que es enviado a Jordania para trabajar con el jefe de inteligencia de un comando que rastrea el país a la caza de un líder de Al Qaeda, según la revista Variety.
Se trata de la adaptación a la gran pantalla del último libro de David Ignatius, un conocido columnista del Washington Post. El rodaje se desarrollará en Marruecos, con localizaciones en Washington, y en otras ciudades de Europa.
Según la revista, el acuerdo con DiCaprio no está todavía cerrado, pero las negociaciones van por muy buen camino.
Picó en punta. Gustó a los espectadores y es la líder indiscutida de la taquilla estadounidense. La comedia sobre patinadores sobre hielo Blades of Glory, protagonizada por Will Ferrell, se mantuvo en el primer lugar en su segundo fin de semana de exhibición, según cifras oficiales.
El filme, segundo mejor estreno de la carrera de Ferrell, recaudó 23 millones de dólares entre el viernes y el domingo en Estados Unidos y Canadá, según estimaciones la empresa Exhibitor Relations. Nuevamente detrás por segunda semana consecutiva se ubicó el último filme
de animación de Walt Disney, Meet the Robinsons. La película sobre un niño
huérfano que quiere salvar el mundo con sus inventos cosechó 17 millones de
dólares.
Tres estrenos acapararon los cinco primeros lugares este fin de semana. Are We Done Yet?, una comedia familiar con el rapero Ice Cube, se colocó tercera con 15 millones de dólares, mientras Grindhouse, el sangriento homenaje de Quentin Tarantino y Robert Rodríguez a las series clase B de los años 1970, quedó en cuarto lugar con 11,6 millones.
En los últimos tiempos África y sus tragedias han tomado protagonismo en el cine. Tras la esplendida Hotel Rwanda, han sido varias las películas sobre el continente africano. Suelen ser cintas comprometidas, que intentan describir la realidad del continente y las complicidades de occidente en lo que allí ocurre. Así, hemos podido ver en poco tiempo “El jardinero fiel”, adaptación de un libro de John LeCarre, “El último Rey de Escocia”, sobre Idi Amin o “Diamantes de Sangre”, sobre los estragos del tráfico de estas piedras preciosas.
Ahora llega a nuestras pantallas una nueva cinta, (o no tan nueva, ya que está rodada en 2005), con el mismo escenario que Hotel Rwanda. Se trata de “Disparando a perros”, que narra la historia real de un sacerdote católico y una profesora inglesa que les tocó vivir de cerca el genocidio que aconteció en Rwanda en 1994. En medio de la matanza de casi un millón de personas, ambos deben responder a una pregunta que, al final, nos trasladan a todos: ¿qué hacer, qué harías tú en esa situación?.
El filme está dirigido por Michael Caton- Jones, director de la olvidable Instinto Básico 2 y de Rob Roy. John Hurt (V de Vendetta) es el único actor conocido del reparto, lo cual puede ser positivo, como se demostró en Hotel…..
En contra, la comparación con esa película, que puso el listón muy alto emocionándonos a todos. A favor que nunca está de mal ver cara a cara el horror y sacudir conciencias demasiado predispuestas a adormilarse.
El genial director neoyorquino continúa cerrando el reparto para su próxima película, para la que ya están confirmados Javier Bardem, Penélope Cruz y su última musa, Scarlett Johansson. El autor, más apreciado en Europa que en su propio país y que ha viajado a España repetidamente en los últimos años, ha decidido también rendir un pequeño homenaje a un actor que, a casi todos, nos resulta desconocido. Se trata de Joan Pera, al que ha ofrecido un pequeño papel en la cinta. ¿Y quién es Joan Pera? Se trata, nada más y nada menos, que su doblador habitual en catalán y en castellano.
Según ha aparecido en “El Periódico”, Allen se muestra agradecido por la eficaz entonación y cadencia del cómico catalán. No en vano, el público español se ha acostumbrado al gran doblaje del catalán, que adapta a la perfección la particular forma de interpretar del neoyorquino.
El papel sería, por tanto, una muestra del agradecimiento de Allen al cómico español. Está previsto que haga un pequeño papel, curiosamente, interpretando a un mudo, por lo que no oiremos su voz, la voz de Woody Allen. Ya ha realizado alguna prueba para la película, aunque el director tiene decidida su participación.
Joan Pera, aparte de dedicarse al doblaje, es un habitual en la escena catalana. En la actualidad está protagonizando en el teatro Condal “Oscar, una maleta, dues maletes, tres maletes”.