Lo que Woody Allen piensa

Es uno de los directores de cine más personales y geniales a nivel mundial. De suma inteligencia, logró que nadie viera lo que su imagen emana, sino todo lo contrario. A poco de cumplir 72 años, Woody Allen sigue siendo agudo en sus declaraciones.
Por eso, aquí te daré algunos extractos de sus comentarios en el libro “Conversaciones con Woody Allen”, el cual reúne los diálogos que mantuvo desde 1971 con Eric Lax, quien escribió su biografía semioficial hace 16 años.
Por ejemplo, allí contó que de sus películas las que más le gustaron fueron “La rosa púrpura del Cairo” y “Maridos y esposas”, a las que le siguen “Memorias de una estrella” y “Zelig”; siendo “La maldición del escorpión de jade” la que prefiere olvidar porque como dice “quizá la peor que he hecho”.
Sobre la pregunta ¿qué filósofos siente que le hablan cuando los lee? mencionó que “los más interesantes pueden ser los filósofos alemanes, aunque es bastante interesante cuando se lee a Platón por primera vez”… “los que tienen más sentido para mí resultaron ser los filósofos racionalistas y pragmáticos que básicamente son más grises, pero con los que es más difícil discutir”.
-¿Alguna vez se ríe de su propios chistes cuando los escribe?
-Sí, todo el tiempo. Y a menudo [se ríe] no coincide con aquello con lo que la gente se ríe. Escucho un chiste por primera vez cuando lo escribo o cuando lo digo. Estoy en una habitación y escribo el chiste o lo digo en voz en alta a medida que sale de mi inconsciente, así que lo escucho y me río como si lo contara un extraño.
-¿Quién tuvo la mayor influencia sobre usted?
-Adoré mucho a Bergman cuando comencé a hacer películas y aún pienso que es el mejor realizador que jamás he visto…
También habló respecto al legado de su obra: “a medida que te vas poniendo viejo, aparece la palabra legado. Personalmente, no tengo interés alguno por un legado, porque soy un firme creyente de que cuando estás muerto, nombrar una calle en tu honor no ayuda a tu metabolismo… Quizá deje un pequeño legado financiero para mis chicos, no la gran cosa, pero cuando esté muerto no me preocupa ni por un segundo si toman todas mis películas y negativos y simplemente las tiran por la alcantarilla…”.
Aunque con respecto a ¿qué pasa con la audiencia que disfrutará de su trabajo cuando usted se haya ido?, dijo “bien por ellos y si por alguna razón, alguna de mis películas da placer a la gente después de que me haya ido, fantástico; no me opongo a eso. Pero no podría importarme menos lo que pasará con mi obra cuando esté muerto…”.
Vía.
Escrito por Daniela Ceccato |
26 de Noviembre de 2007 con
1 comentario.
Enviar a un amigo por E-Mail
Lee más artículos sobre Noticias



Comentarios
[...] sabe que en los últimos años, Woody Allen optó por otros lugares para filmar y abandonó a su Nueva York querida. Así, en sus últimos [...]
Deja una respuesta