Diez años sin Frank Sinatra, Hollywood en estado puro

Bajito, no demasiado guapo, con algunas amistades de los más sospechosas..pero con una voz prodigiosa y un saber estar delante de la cámara capaz de llenar la pantalla, por más que esa faceta suya no se reconozca lo suficiente.
Frank Sinatra fue, sin duda, una de las personalidades más características de la época dorada de Hollywood. Nadie encarnó como él espíritu de unas décadas llenas de excesos de todo tipo, pero también de talento.
Nacido en Hoboken, de una familia trabajadora proveniente de Italia, el joven Sinatra fue labrándose una gran carrera musical que todos conocemos. Aquí nos centraremos en su faceta de actor que fue mejorando con el tiempo.
En un principio, las productoras no hicieron más que aprovechar su popularidad como cantante para introducirlo en películas musicales, muy del estilo de lo que necesita el país en la década de los 30 (recién salido de la Gran Depresión)y de principios de los 40, con la guerra en marcha.
Sin embargo, ya podemos destacar papeles como “Levando Anclas” o “Un día en Nueva York”, que consolidaron su imagen de cara al gran público.
Pasó su carrera por un pequeño bache al llegar la década de los 50. Sin embargo, cosas de la vida, aparece un papel que Sinatra contempla con entusiasmo: el de “De Aquí a la Eternidad”. Tanto le gustó que, dicen las malas lenguas, aprovechó su amistad con ciertas personalidades de la mafia para conseguirlo. Y, no hay que decirlo, la jugada le resultó redonda: Oscar al Mejor Actor Secundario, encarnando de maravilla a ese soldado italo-americano compañero de Burt Lancaster.
Esa década fue la mejor para él cinematográficamente. A la cinta anterior acompañaron títulos como “El Hombre del Brazo de Oro” (durísimo alegato contra la droga), “Ellos y Ellas” o “Como un Torrente”.
Frank y el “Rat Pack”
Sinatra fue también conocido como el líder e inspirador de un grupo de amigos que pronto marcaron una época en la industria de espectáculo: el “Rat Pack”. Cuentan que, en un principio, se trataba de una pandilla heterogénea entre las que se encontraban actores (Bogart, el anfitrión, Bacall, David Niven, Spencer Tracy, etc..), escritores (Louis Bromfield) o show men (Dean Martin o Sammy David Jr.). El nombre viene según la leyenda de cuando Lauren Bacall encontró a toda la banda en su salón tras una niche de juerga, tirados por el suelo y durmiendo la borrachera y exclamó: “Vaya pandilla de ratas”.
Posteriormente, el sobrenombre se utilizó para conocer a varios de sus miembros que se unieron para grabar películas y montar espectáculos en Las Vegas. A la cabeza, Sinatra, y con él, gente como Dean Martin o Sammy David Jr. Con ellos montó “La Cuadrilla de los Once”, que fue un gran éxito de taquilla.
Esa década de los 60 fue la última de Sinatra en la gran pantalla. Dejó algunos títulos para recordar, como “El Mensajero del Miedo” o “Hampa Dorada”. Ya en los 70, Frank se retira de la actuación. Al igual que en la canción (y en las mujeres, pero haría falta mucho espacio para contarlas a todas. Solo nombrar a su gran pasión, Ava Gadnerd), “ojos azules” dejó un legado inolvidable.
Escrito por Luengo |
14 de Mayo de 2008 con
1 comentario.
Etiquetas: Frank Sinatra, Homenaje, Rat Pack
Lee más artículos sobre Films que marcaron época y General y Noticias


Comentarios
[...] fue el lugar elegido por el escritor sino también por otras figuras famosas como Ava Gardner o David Niven quienes visitaban este lugar que por entonces era una casa alquilada. Por esa razón, algunas de [...]
Deja una respuesta