Dirigida por Gerardo Herrero, “Que parezca un accidente” es una comedia negra de producción hispano-argentina, cuyo reparto está integrado por Carmen Maura, Federico Luppi, José Luis García Pérez, Adrián Navarro, Marta Fernández Muro, Yaiza Guimare y Celia Castro.
El argumento sigue una línea de enredos familiares y cavilaciones criminales que desembocan en grotescos y desbordados incidentes, que exceden toda previsión.
Pilar (Maura) ha sabido acomodarse a su viudez, diseñando una rutina feliz sin mayores sobresaltos, quizás demasiado tranquila, ve trastornada su vida cuando cree descubrir que su yerno, Gregorio, ha cometido adulterio.
Determinada a hacer justicia y quitar el problema de raíz, luego de consultar con sus amigas recurre nada menos que a Arturo (Luppi), un particular cuentapropista que en el pasado ha “eliminado” a sus cargosos maridos.
Será entonces un duelo a muerte entre Gregorio y ella.
El próximo viernes se estrena en nuestras pantallas una nueva película del últimamente floreciente terror español. Se trata de “El Último Justo”, cinta dirigida por el debutante (cada vez hay más directores nuevos que saltan a la gran pantalla con filmes de este género) Manuel Carballo, que fue el cámara de “Romasanta”.
La película tiene un indudable aroma que nos recuerda a todo ese sinfín de cintas y libros que nacieron a rebufo del éxito de “El Código Da Vinci”, esto es, un thriller con unas gotas de misterio, otras de religión y un final supuestamente sorprendente.
“El Último Justo” cuenta la historia de un fotógrafo de guerra que, al regresar a su casa, se ve envuelto en un asesinato. Perseguido por la policía, que lo considera sospechoso del mismo, Teo descubre la existencia de una milenaria secta que persigue a un grupo llamado los 36 Hombres Justos.