El viernes 6 de febrero se estrena “El desafío, Frost contra Nixon”, dirigida por Ron Howard y protagonizada por Michael Sheen, Frank Langella, Kevin Bacon y Sam Rockwell.
Durante tres años luego de ser forzado a abandonar la Casa Blanca, Nixon permaneció en silencio. Pero en el verano de 1977, el duro y astuto ex-mandatario aceptó sentarse para una exhaustiva entrevista exclusiva, y confrontar los interrogantes de su gestión, así como el famoso escándalo del Watergate, que sepultó su presidencia.
Nixon sorprendió a todo el mundo eligiendo a Frost como su confesor televisivo, con la intención de dominar fácilmente al presentador británico, y asegurarse un lugar en el corazón y mente de los estadounidenses.
Las dudas acerca de si Frost estaba a la altura de las circunstancias llegaban a su propio equipo, pero al comenzar a rodar la cinta, se desató una batalla de voluntades.
¿Nixon evadiría las preguntas sobre su rol en una de las mayores desgracias de la historia de Estados Unidos?
¿Frost haría frente a la situación y valientemente exigiría explicaciones del hombre que había erigido su carrera en base al silencio y trabas?
A lo largo del encuentro, cada hombre revelaría sus propias inseguridades, ego y dignidad, tomando una postura determinada en lo que fue una exhibición de sus propias verdades sin barnices.
Título original: Frost/Nixon
Director: Ron Howard
Reparto: Michael Sheen, Frank Langella, Kevin Bacon, Sam Rockwell, Matthew MacFadyen, Toby Jones, Oliver Platt, Rebecca Hall, Holly Weber
Durante tres años luego de ser forzado a abandonar la Casa Blanca, Nixon permaneció en silencio. Pero en el verano de 1977, el duro y astuto ex-mandatario aceptó sentarse para una exhaustiva entrevista exclusiva, y confrontar los interrogantes de su gestión, así como el famoso escándalo del Watergate, que sepultó su presidencia.
Nixon sorprendió a todo el mundo eligiendo a Frost como su confesor televisivo, con la intención de dominar fácilmente al presentador británico, y asegurarse un lugar en el corazón y mente de los estadounidenses.
Las dudas acerca de si Frost estaba a la altura de las circunstancias llegaban a su propio equipo, pero al comenzar a rodar la cinta, se desató una batalla de voluntades.
¿Nixon evadiría las preguntas sobre su rol en una de las mayores desgracias de la historia de Estados Unidos?
¿Frost haría frente a la situación y valientemente exigiría explicaciones del hombre que había erigido su carrera en base al silencio y trabas?
A lo largo del encuentro, cada hombre revelaría sus propias inseguridades, ego y dignidad, tomando una postura determinada en lo que fue una exhibición de sus propias verdades sin barnices.
Título original: Frost/Nixon
Director: Ron Howard
Reparto: Michael Sheen, Frank Langella, Kevin Bacon, Sam Rockwell, Matthew MacFadyen, Toby Jones, Oliver Platt, Rebecca Hall, Holly Weber
Ya llevábamos tiempo sin tener noticias de “Ángeles y Demonios”, adaptación de un libro de Dan Brown que estuvo casi olvidado hasta que el autor se hizo de oro gracias a “El Código Da Vinci”. Tras el éxito de este, y su posterior (y fallida aunque taquillera) adaptación cinematográfica, los avispados productores echaron mano de este material para repetir taquilla.
En principio la idea, económica, era buena: los mismos personajes, el mismo protagonista (Tom Hanks), una historia igual de facilona pero con gancho…en fin, que parecía una apuesta segura. Y, sin embargo, me da la sensación, y es una apreciación personal, que “Ángeles y Demonios” no va a llegar a cuajar y, mucho menos, a repetir las cifras de su antecesora. Entre otras cosas porque la fiebre de “El Código…” ya hace tiempo que pasó y sin eso (ni con la polémica pseudo-religiosa que trajo consigo y que le hizo una buena campaña de marketing) el público puede retraerse.
En cuanto al argumento de la película no es que peque de originalidad, precisamente: una sociedad secreta, los Illuminati, lanzan el último ataque contra el Vaticano, poniendo una bomba de relojería en Roma. Robert Langdom y una científica italiana deben encontrarla siguiendo una serie de pistas. Y todo repleto de “descubrimientos” de conspiraciones religiosas, políticas y de todo tipo.
Ahora hay que esperar que, al menos, Tom Hanks cambie la cara de “¿que hago yo haciendo esta película?” que lucía en la anterior entrega. Algo habríamos ganado cuando se estrene el 15 de Mayo del año que viene.